Una prensa francesa (en Amazon, la Groenenberg French Press), también llamada cafetera de émbolo o press pot, pide muy poco: café molido, agua caliente y unos minutos de paciencia. El agua y el café molido infusionan juntos, lo que ayuda a extraer el café de manera uniforme. El método es barato, sencillo y fácil de repetir.

Su malla metálica deja pasar a la taza un poco de aceite y partículas diminutas, lo que da un cuerpo amplio y rico. Esa misma malla explica que el resultado pueda decepcionar: en el fondo de la taza se acumulan posos, arenosos en boca. El café que se queda sobre sus posos también puede volverse amargo y astringente. Esta guía te enseña a elegir molinillo y molienda, a preparar el café con cifras claras y a resolver ambos problemas.

¿Qué molinillo y qué molienda van bien con la prensa francesa?

Elige muelas, no cuchillas

Los molinillos se dividen en dos familias: de cuchillas y de muelas. Un molinillo de cuchillas tritura los granos y deja polvo fino junto a trozos grandes. El polvo aporta amargor, los trozos grandes un sabor agrio desagradable, y con una prensa francesa acabas con mucha arenilla en la taza.

Un molinillo de muelas corta los granos entre dos discos enfrentados. El café molido solo sale cuando cabe por el espacio entre ambos, así que el resultado es muy regular. Los finos, partículas diminutas que se desprenden por el camino, casi siempre se disuelven por completo, y eso se traduce en amargor.

Los molinillos de muelas cuestan más, pero no tienen por qué ser caros. Los modelos manuales son relativamente baratos y fáciles de usar: el Timemore C5 está pensado para pour-over y prensa francesa, y el Timemore S5 Pro ofrece para la prensa francesa un rango de 80 a 90 clics. Uno eléctrico te conviene si mueles grandes cantidades a diario.

Busca una molienda de media a medio-gruesa

Para una prensa francesa, busca una molienda de media a medio-gruesa, con el aspecto del azúcar extrafino o la sal de cocina. Para ver cómo influye el tamaño de la molienda en la extracción en general, lee nuestra guía sobre la molienda del café.

Con una molienda demasiado fina, el émbolo exige una fuerza excesiva, se cuelan más partículas a través del filtro o por sus bordes y la taza puede sobreextraerse y saber amarga. Mucha gente muele muy grueso, más cerca del pan rallado o del cuscús. Eso solo hace falta si tu molinillo produce muchos finos y tus preparaciones se vuelven amargas enseguida. Muele un punto más fino o más grueso hasta que la taza te guste.

Muele justo antes de preparar el café

La oxidación empieza en cuanto se muele el café, y los sabores se deterioran deprisa. Una vez abierta la bolsa, los granos aguantan varios días; el café molido, unas pocas horas como mucho. El café premolido sirve, pero no sabrá tan bien como podría.

Tras cambiar el ajuste, purga unos gramos y tíralos, porque el primer café que sale aún tiene el tamaño anterior. Limpia también el molinillo con regularidad: los depósitos aceitosos pueden enranciarse y contaminar el café recién molido.

Cómo preparar café en prensa francesa, paso a paso

Necesitas una prensa, un molinillo de muelas, un hervidor, una cuchara y una balanza digital. Pesar te permite repetir una buena taza y saber qué cambiar después de una mala. El agua supone el 98,5 % de una taza de café de filtro, así que elige un agua fresca, limpia y con poca mineralización. Si notas sabor a cloro, una jarra filtrante con carbón activo ayuda.

Referencias para una primera preparación:

  • Ratio: de 60 a 70 g de café por litro de agua, es decir, 30 g por 500 g de agua para empezar. Para una taza más intensa, sube hasta 75 g por litro.
  • Agua: 92–96 °C, es decir, recién retirada del hervor.
  • Tiempo: 4 minutos de infusión y luego 2 minutos de reposo.
  1. Precalienta la prensa

    Hierve agua fría y fresca, mejor filtrada. Llena la prensa de agua caliente y luego tira el agua.

  2. Pesa y muele

    Pesa primero 30 g de café y luego muélelo a un tamaño medio o medio-grueso.

    note

    Mi prensa francesa tiene 320 ml de capacidad, no 500 ml, así que solo peso 19,2 g de café para mantener el mismo ratio.

  3. Añade el café

    Coloca la prensa en la balanza y tárala, lo que la pone a cero. Añade el café y vuelve a tarar.

  4. Vierte el agua

    Vuelve a llevar el hervidor a ebullición y espera unos 30 segundos, lo que deja el agua en el rango adecuado. Vierte 500 g, controlando el peso y la temperatura.

  5. Remueve el café molido

    Remueve una o dos veces con una cuchara para empapar el café molido. ¿Usas una jarra de vidrio? Lee la advertencia de más abajo antes de remover.

  6. Deja infusionar 4 minutos

    No toques el café durante 4 minutos. Se forma una costra en la superficie.

  7. Remueve la costra y retira la espuma

    Remueve suavemente la superficie: gran parte de la costra se hunde y quedan la espuma y los restos flotantes. Retíralos con una cuchara y tíralos por el fregadero.

  8. Baja el émbolo con suavidad

    Coloca el filtro sobre la prensa y empuja despacio hasta que el café molido quede en el fondo. Ir despacio evita quemaduras accidentales. Normalmente la malla no comprime el café molido: la mayoría de los modelos dejan unos 30 mm de espacio por debajo.

  9. Deja reposar y sirve

    Deja reposar el café 2 minutos más para que las partículas se asienten y luego sírvelo.

¿Quieres menos sedimento? Deja que se asiente más tiempo

Esta versión más lenta da una taza más limpia. Sigue los pasos hasta retirar la espuma y luego no hagas nada durante al menos cinco minutos. Los restos flotantes se hunden y se asientan en el lecho de café del fondo. El café está listo al cabo de cinco minutos, quizá siete u ocho.

Después baja el émbolo solo hasta la superficie del café, porque empujar más en este punto volvería a levantar el sedimento. El émbolo actúa como colador para los trozos grandes que aún floten. Vierte con suavidad.

Cómo resolver los problemas habituales de la prensa francesa

¿Demasiado sedimento? Añade papel

Pasar el café ya preparado por un filtro de papel elimina las partículas insolubles. Pierdes algo de cuerpo, pero los sabores se aprecian mejor. «Recomiendo filtrar una prensa francesa con un cono de papel enjuagado y precalentado», dice Ryan Cross, responsable de ventas mayoristas de Ristretto Roasters, «para obtener una taza deliciosa y limpia».

También puedes colocar un filtro de papel húmedo en el émbolo, debajo de la malla. Empuja muy despacio: alrededor de un minuto en una prensa pequeña, un minuto y medio en una más grande. Si vas deprisa, el papel puede romperse. En una prensa pequeña, este montaje permite una molienda más fina, unos 16 clics en un Comandante. Usa 15 g de café y 225 g de agua, y deja infusionar 3 minutos.

El cafestol y el kahweol, compuestos del café que contribuyen a elevar el colesterol, están ausentes del café filtrado con papel. El efecto de los demás métodos de extracción sobre el colesterol es marginal, pero basta para alimentar la demanda de filtrado con papel. La malla tiene su propia ventaja: los aceites que deja pasar ayudan a conservar el aroma y enriquecen la sensación en boca.

¿Cuesta demasiado bajar el émbolo?

Una resistencia excesiva puede deberse a demasiado café, a una molienda demasiado fina o a un tiempo de infusión insuficiente. Cambia uno de estos factores en tu próxima preparación.

¿La segunda taza sabe a sucio?

La prensa francesa no es un método para preparar y dejar en espera: el café sigue en contacto con los posos mientras esté en la jarra. Prepara solo lo que vayas a beber enseguida y trasvasa el resto a otro recipiente.

Café fresco y prensa limpia

  • Granos: comprueba la fecha de tueste en la bolsa. El café sigue desgasificándose durante los dos primeros días tras el tueste, así que déjalo reposar unos días antes de prepararlo. Nuestra guía sobre la desgasificación del café explica cuánto hay que esperar.
  • Limpieza: después de servir, desmonta la prensa y desenrosca cada elemento del filtro de malla. Los posos y aceites atrapados pueden aportar un sabor amargo o agrio. Muchas prensas se pueden lavar en el lavavajillas, pero compruébalo en tu modelo.
¿Usas una jarra de vidrio?

Antes de preparar café en una jarra de vidrio, lee nuestro artículo sobre la llamada a revisión de la prensa francesa de Bodum: explica cómo comprobar tu jarra y con qué remover.

Empieza con 30 g, 4 minutos y un descenso suave del émbolo

Para tu primera preparación, no te compliques. Usa 30 g de café por 500 g de agua, una molienda de media a medio-gruesa hecha con un molinillo de muelas y agua recién retirada del hervor. Muele justo antes de preparar el café, deja infusionar 4 minutos, y luego remueve la costra y retira la espuma. Baja el émbolo con suavidad, deja que el café se asiente y vierte con suavidad.

Después, ajusta una sola cosa cada vez. Si la taza sale amarga, muele más grueso. Si te molesta el sedimento, prueba a dejar que se asiente más tiempo o a usar un filtro de papel. Experimentar es la manera de encontrar la molienda adecuada en casa.