Descubre los crinkles, deliciosos pasteles de chocolate con una textura suave por dentro y una corteza agrietada por fuera.
Ideales para acompañar un café, estas pequeñas delicias aparecieron en los años 50 en Minnesota.
Su preparación es simple y rápida, lo que los convierte en una opción perfecta para añadir un toque goloso a tus pausas.
Buscando recetas de pasteles que pudieran acompañar mi café, descubrí los crinkles: pequeños pasteles de chocolate agrietados en la parte superior, cubiertos de azúcar glas y fundentes por dentro a pesar de su pequeño tamaño.
Los orígenes de esta receta se remontan a mediados del siglo XX, en la casa de Helen Fredell en Saint-Paul, Minnesota.
Para saber más sobre esta historia, consulta esta fuente.
La preparación
La preparación es rápida, pero hay que prever 2 horas en el frigorífico para que la masa se endurezca y sea más fácil de trabajar.
Ingredientes para 30 crinkles
- 200 g de chocolate
- 50 g de mantequilla
- 2 huevos
- 80 g de azúcar moreno
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 190 g de harina
- 1 pizca de sal
- Azúcar glas
Pasos de preparación
- Derrite el chocolate y la mantequilla al baño maría.
- Bate los huevos y el azúcar juntos, luego añade el chocolate y la mantequilla derretidos.
- Incorpora la harina, la levadura y la sal.
- Coloca la masa en el refrigerador durante 2 horas, para que endurezca y permita formar bolas bonitas.
- Precalienta el horno a 180°C.
- Forma bolas del tamaño de una nuez y rebózalas completamente en el azúcar glas.
- Hornea 10 minutos a 180°C.
- Deja enfriar antes de degustar.
Disfruta tus crinkles con un buen café ☕!


